En la entrada anterior del blog vimos como para direccionamiento IP se clasifican las redes en clase A, clase B o clase C y como a cada una le corresponde un rango de direcciones. Sin embargo en la practica utilizando solo estos 3 tipos de redes nos encontramos con algunos problemas:
- Desaprovechamos muchas direcciones IP lo cual cuando solo tienes una red no importa demasiado pero en grandes empresas con diseños de red más complejos si es un factor a tener en cuenta. Por ejemplo imagina una red de 260 equipos que obviamente no podemos configurar con una clase C ( solo llega hasta 254 hosts ) y nos tendríamos que pasar a una clase B de la que desperdiciamos mas de 60.000 direcciones.
- Son dificiles de administrar. Evidentemente no es lo mismo documentar y gestionar una red de más de 1000 equipos que tenerlo todo organizado en redes más pequeñas. Además a la hora de implementar medidas de seguridad también es más complicado si por ejemplo tenemos a todos los usuarios en la misma red y queremos limitar el acceso a determinados recursos de la empresa.
- Se produce trafico innecesario. Los equipos pertenecientes a una red pueden solicitar en ocasiones información simultanea a todos los equipos de su red con lo que se conoce como paquetes de difusión o broadcast. Esto paquetes se envían por ejemplo para preguntar quien es el dispositivo que tiene determinada IP con la que se va a comunicar. También es posible que los genere cualquier tipo de malware o virus. El problema es que si la red es muy grande será mucho más lenta al coincidir muchos paquetes de este tipo.